Capítulo 3 del Misterio de Jesús

 

La popularidad de Jesús creció exponencialmente en Galilea y más allá principalmente debido a Su misericordia. Él nombro a doce apóstoles para ayudar a predicar y expulsar demonios. Sus curas, principalmente en el día de reposo, generaron conflicto con los escribas y fariseos.

Los fariseos ayudaron a preservar la tradición judía después de la destrucción del Templo en el 70 A.D., pero tenían un gran problema con Jesús a asumir la autoridad de Dios en la curación de la gente, la interpretación de la ley y el perdón de los pecados.

Los escribas, con quienes Jesús argumento, eran probablemente abogados y jueces. Mientras que interpretaban la ley judía, no la hicieron, por tanto sus conflictos con Jesús, que demando la autoridad sobre la ley. Los escribas acusaron que Jesús estaba poseído por Beelzebúl [Satanás], y el parentesco de Jesús pensó que Él que estaba loco.

______________________________________________________________

La Biblia de las Américas (LBLA)

Marcos 3:1-35

Jesús sana al hombre de la mano seca

1 Otra vez entró Jesús en una sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca. Y le observaban para ver si lo sanaba en el día de reposo, para poder acusarle. Y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte aquí en medio. Entonces les dijo: ¿Es lícito en el día de reposo hacer bien o hacer mal, salvar una vida o matar? Pero ellos guardaban silencio. Y mirándolos en torno con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y su mano quedó sana. Pero cuando los fariseos salieron, enseguida comenzaron a tramar con los herodianos en contra de Jesús, para ver cómo podrían destruirle.

Las multitudes siguen a Jesús

Jesús se retiró al mar con sus discípulos; y una gran multitud de Galilea le siguió; y también de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, y de los alrededores de Tiro y Sidón; una gran multitud, que al oír todo lo que Jesús hacía, vino a El. Y dijo a sus discípulos que le tuvieran lista una barca por causa de la multitud, para que no le oprimieran; 10 porque había sanado a muchos, de manera que todos los que tenían aflicciones se le echaban encima para tocarle. 11 Y siempre que los espíritus inmundos le veían, caían delante de El y gritaban, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. 12 Y les advertía con insistencia que no revelaran su identidad.

Designación de los doce apóstoles

13 Y subió al monte, llamó a los que El quiso, y ellos vinieron a El. 14 Y designó a doce, para que estuvieran con El y para enviarlos a predicar, 15 y para que tuvieran autoridad de expulsar demonios. 16 Designó a los doce: Simón (a quien puso por nombre Pedro), 17 Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan hermano de Jacobo (a quienes puso por nombre Boanerges, que significa, hijos del trueno); 18 Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananita; 19 y Judas Iscariote, el que también le entregó.

Jesús y Beelzebú

20 Jesús llegó a una casa, y la multitud se juntó de nuevo, a tal punto que ellos ni siquiera podían comer. 21 Cuando sus parientes oyeron esto, fueron para hacerse cargo de El, porque decían: Está fuera de sí. 22 Y los escribas que habían descendido de Jerusalén decían: Tiene a Beelzebú; y: Expulsa los demonios por el príncipe de los demonios. 23 Y llamándolos junto a sí, les hablaba en parábolas: ¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? 24 Y si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede perdurar. 25 Y si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no podrá permanecer. 26 Y si Satanás se ha levantado contra sí mismo y está dividido, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. 27 Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes si primero no lo ata; entonces podrá saquear su casa. 28 En verdad os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias con que blasfemen, 29 pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo no tiene jamás perdón, sino que es culpable de pecado eterno. 30 Porque decían: Tiene un espíritu inmundo.

La madre y los hermanos de Jesús

31 Entonces llegaron su madre y sus hermanos, y quedándose afuera, mandaron llamarle. 32 Y había una multitud sentada alrededor de El, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan. 33 Respondiéndoles El, dijo: ¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? 34 Y mirando en torno a los que estaban sentados en círculo, a su alrededor, dijo*: He aquí mi madre y mis hermanos. 35 Porque cualquiera que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y hermana y madre.

Advertisements
This entry was posted in Español and tagged . Bookmark the permalink.

7 Responses to Capítulo 3 del Misterio de Jesús

  1. My family always say that I am wasting my time here at net, but I know I am getting familiarity daily by reading such fastidious posts.

  2. I blog quite often and I genuinely thank you for your information. Your article
    has really peaked my interest. I am goibg to bookmark your site and
    keep checking for new information about once a week.

    I subscribed to your Feed as well.

  3. Bobbie says:

    Pretty great post! I simply stumbled upon your weblog and I’ve really enjoyed surfing your posts.
    I’m hoping you will write more very soon.

    http://www.shambani.co.ke/?option=com_k2&view=itemlist&task=user&id=764

  4. Bobbie says:

    Pretty great post. I simply stumbled upon your
    weblog and wished to say that I’ve really enjoyed surfing around your weblog
    posts. In any case I will be subscribing to your feed and I’m hoping you write
    once more very soon! http://www.shambani.co.ke/?option=com_k2&view=itemlist&task=user&id=764

  5. Jack says:

    LIKE WHAT DADᎠY, ТELL US, TELL US! Each boy jumped up and down eager to know hοw to make God happy.

Comments are closed.